Fuente: La revista mexicana de comunicacion
Fecha: Diciembre 06 / Enero 07
Gènero: Nota Informativa
Autor: Érika Rueda
Titulo: Cibercafés en México
El éxito y crecimiento de los cibercafés en México ha sido prácticamente espontáneo: su proliferación ha obedecido a los requerimientos de la sociedad, en la medida que son una respuesta inmediata y popular a una demanda creciente de la población ante la ausencia de un sistema eficiente y económico de telecomunicaciones en el país.
La aparición y uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ha desatado una profunda transformación en la forma de actuar de los seres humanos, al mismo tiempo que se han hecho indispensables para las actividades de la vida cotidiana.
La tecnología, tal como lo plantea Manuel Castells, es producto de las sociedades y éstas no se pueden entender sin sus innovaciones tecnológicas, ya que son determinantes para los procesos económicos y sociales. De ahí que los proyectos de cada país, sobre todo en Latinoamérica, se vean orientados al acceso y uso de las TIC para el desarrollo de los países.
Para autores como Ricardo Gómez y Juliana Martínez, el acceso a las TIC debe integrar no sólo la conectividad, sino el uso con sentido de la tecnología y la apropiación social de la misma; es decir, como una herramienta que ayude a resolver problemas concretos que permitan cambios en el mundo real y propicie el desarrollo. La idea es ir más allá, donde la tecnología sea significativa y permita encontrar un objetivo real de uso, pero sobre todo que se logre mejorar la calidad de vida de las personas.
Bajo esas premisas, la oportunidad que muchos países han encontrado es la creación de los Centros de Acceso Público (CAP), los cuales se han convertido en instrumentos que ayudan democratizar el uso de la Internet. Es posible identificar a los CAP como telecentros y cibercafés o cafés Internet. Los primeros tienen una función primordialmente de desarrollo de las poblaciones donde se ubican, en su mayoría apoyados por organizaciones no gubernamentales; mientras que los cafés Internet en general son propuestas comerciales y de iniciativas individuales, creadas más bien como fuente de empleo. Sin embargo, a pesar de su objetivo comercial, éstos han cumplido un papel en la democratización del acceso, ya que además de ofrecer el servicio de computadoras a Internet a costos accesibles a la población, apoyan la socialización de las TIC al ser espacios públicos de comunicación interpersonal y de esparcimiento.
Los cibercafés han logrado impactar socialmente en el momento que logran cambiar los hábitos de las personas, haciendo más fáciles sus actividades diarias, o propiciando servicios que se las faciliten. En estos lugares, los usuarios no sólo buscan el servicio de renta, sino que tienen la oportunidad de recibir asesorías en el uso del equipo o búsqueda de información. Además, casi siempre las personas que hacen uso de estos lugares llegan acompañados, y por ende se promueva la socialización, no sólo para buscar información sino también para hacer amigos. Asimismo, la relación que se da entre el responsable y el usuario, conlleva procesos de comunicación, y en muchas ocasiones al aprendizaje, que es una forma elemental de apoyar el uso social de las TIC.
Las características de los cibercafés varían en cada país. Es posible ubicarlos en las zonas más recónditas como el café Internet remoto en el Monte Everest, u operados con monedas como el SFNet de San Francisco en Estados Unidos. Básicamente son centros de conexión que operan con una utilidad empresarial para su propietario. En Europa y Estados Unidos, los cibercafés funcionan para la atención primordialmente del turismo; también están los telecottages en Hungría y los cibercentros en España. Una peculiaridad que prevalece en los cibercafés de estos países, es que son negocios duales, combinados principalmente con restaurantes.
En África, por su parte, se ha experimentado un crecimiento de cibercafés, en su mayoría como centros independientes, y en varios países como la única forma de acceso. De aquí que, a pesar de seguir un modelo comercial, algunos programas sociales los retomen para reproducirse en todo el continente.
Si hacemos referencia al caso de América Latina, éste ha tomado un camino muy particular, pues los cibercafés han revolucionado la forma de conocer y usar la tecnología. La experiencia más importante es la de las cabinas públicas en Perú, las cuales fueron un proyecto instaurado por la Red Científica Peruana (RCP), organismo dependiente del gobierno de ese país. Este proyecto consistió en una red de franquicias que incluía programas de capacitación, y cuyo objetivo era lograr la masificación de la red. Sin embargo, debido a las dificultades económicas de ese país, la iniciativa se tornó diferente, ya que, si bien los centros se multiplicaron, éstos lo hicieron como negocios privados, fuera de los lineamientos establecidos por la RCP y en muchos casos hasta ilegales.
Espacios de recreación
En el caso particular de México, el nacimiento de los cibercafés fue producto de iniciativas privadas, de proyectos familiares que surgieron debido a los problemas de desempleo que atraviesa el país y como negocio de moda. Los cafés Internet en nuestro país tienen como fin primordial el beneficio económico de los dueños, más que el apoyo a la comunidad y en muchos casos, su creación está ligada directamente con la profesión del propietario, principalmente ingenieros en sistemas. En un inicio, se plantearon como espacios de recreación tipo cafeterías; sin embargo, ahora sólo son lugares de acceso público a Internet, y en la mayoría de las veces, el café ni siquiera existe.
Con base en nuestro trabajo de campo, se pueden distinguir varios tipos de cibercafés que dependen directamente de su ubicación. En general, se han establecido en zonas de clase media y media baja, y principalmente en lugares de gran demanda, como son los cercanos a instituciones educativas. En la Ciudad de México no existe un modelo único: es posible encontrarlos de tipo turístico, escolares, recreativos e híbridos. Todos ellos ofrecen acceso a la Internet junto con otros servicios a cambio de un pago por hora. Las características de cada uno responden a las condiciones específicas de los lugares donde se desarrollan y de la cultura, nivel tecnológico y de aceptación de la zona donde se instalan.
La mayoría de los cibercafés pertenecen al comercio informal; es decir, se han establecido fuera de un marco legal claro y son integrados con equipo armado y software no propietario. Según nuestra investigación, la mayor parte de ellos operan con software pirata (sin licencia para su uso), principalmente por su bajo costo y la falta de supervisión legal y administrativa que existe en el país.
En lo que respecta a la conexión, los 10 cibercafés investigados usan conexión ADSL, operada principalmente por Telmex (Prodigy Infinitum), elemento que los lleva a participar en lo que podría llamarse la "monopolización de la conectividad".
Un componente más que caracteriza a estos cibercafés, es la asesoría que brindan los responsables; la falta de capacidad en el manejo de las computadoras y la Internet por parte de los clientes se ve solventada con la guía de sus dueños u operadores. Además de que se han convertido en nuevas oportunidades para aprender -pues sin duda ofrecen instrucción a bajo costo y fomentan la educación informal a través de sus servicios-, son espacios que forjan la oportunidad de integración de nuevos alfabetizados tecnológicos, al permitir conocer y adaptarse a una realidad nueva y cambiante: la de la sociedad red.
Hay que resaltar que en México, aunque existe un crecimiento en la oferta de la Internet, el acceso todavía es limitado: 12.29% de usuarios del total de la población del país. Sin embargo, si se pudiera sumar a tal cifra el número de usuarios de la red que tienen acceso a través de los cibercafés, el porcentaje aumentaría considerablemente. Las personas que hacen uso de la Internet en un sitio público, regularmente tienen en este tipo de acceso su única forma de usar las redes.
Cabe destacar que a pesar de que los cibercafés, a diferencia de otros proyectos gubernamentales como e-México, no cuentan con una infraestructura bien definida, éstos han funcionado a la par de programas como el anterior. De la misma forma, han logrado captar a un nicho de usuarios, como los adultos mayores, que regularmente no encuentran sentido al uso de la computadora.
Acceso a los TIC
Podemos afirmar que los cafés Internet en México han logrado aumentar el acceso a la tecnología, logrando un modelo de conectividad popular. Sin duda, están contribuyendo a disminuir las barreras de desarrollo y acceso a las TIC de las poblaciones y, si es verdad que han logrado establecerse en las grandes ciudades, también lo han hecho en comunidades de medianos y bajos recursos, al cubrir las necesidades inmediatas de uso de tecnología.
Sería viable generar una visión de interés social de las TIC, principalmente pensando en los cibercafés como promotores en el uso de la Internet y como lugares de socialización y aprendizaje. Es necesario aprovechar a los cibercafés como centros de acceso y, de alguna forma, exhortar a la población que no cuenta con equipo de cómputo a usar la tecnología en esos espacios públicos.
El éxito y crecimiento de los cibercafés en México ha sido prácticamente espontáneo: su proliferación ha obedecido a los requerimientos de la sociedad, en la medida que son una respuesta inmediata y popular a una demanda creciente de la población ante la ausencia de un sistema eficiente y económico de telecomunicaciones en el país.
La accesibilidad a la Internet y a las restantes tecnologías de la información a través de los cibercafés, ha constituido un nuevo espacio de comunicación social, a la vez que ha permitido a los usuarios comunicarse en libertad e igualdad de condiciones. Los cafés Internet son un instrumento para apoyar el ideal de igualdad y desarrollo para todos; por ello, deben ser parte integral de los procesos y actividades cotidianas de las poblaciones y responder a los requerimientos particulares de los países.
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Comentario:
En mi opinión los cibercafés vinieron a darle oportunidad a mucha gente de utilizar la internet, una fuente de informacion ahora considerado como un medio de comunicación muy importante, hay mucha gente que quizas no cuenta con una computadora en casa o mucho menos Internet, y acuden a ciber café, a hacer sus tareas, ya ni siquiera pensamos en ir a consultar un libro, son muy remotas las posibilidades, ya casi no se usa la maquina de escribir, a veces la utilizamos para matar el ocio, y entramos a chatear, podria asegurar que es para lo que mas lo utilizamos, conocer gente, platicar y demás, ahi va lo de socializar como se menciona en la nota, incluso hay personas que se han conocido en el chat y se casan, si tanta influencia tiene esta tecnologia imaginense..
Internet ya no es un lujo, es una necesidad, se ha vuelto tan indispensable que sin internet no podemos hacer nada, es por eso que se ha dado el surgimiento de muchos negocios de renta de computadora sea ciber café, centros de computo o bien café internet, que como dice la nota ni siquiera existe el mentado café, es un gran negocio ya no lo hacen por amor al arte como en los inicios, sino por mero negocio, los costos de la renta de una computadora son accesibles solo para alguna gente, hay personas que no tienen dinero, o si lo tiene es para tortillas y no lo va a ir a gastar en una hora de ciber, creo que aun falta por hacer, mucha gente utilizamos esta herramienta, pero pienso que hay gente que ni siquiera conoce una computadora, es muy extermista mi suposición pero creo que si hay esas personas, ojalá me equivoque.
para concluir con mi comentario solo quiero agregar que los cibers fueron y siguen siendo el fomentador de que mas personas conozcan las herramientas de la tecnologia y una creciente socialización.
Natalia Rendon